viernes, 26 de agosto de 2016

Creo que ir y venir ayuda, subir y bajar como en una montaña rusa, acercarse y alejarse como en un péndulo, ayuda. Ayuda a venir. 
Y a quedarse, sin pretensiones, solo por el gusto de explayarse, desintoxicarse, tender una mano, compartir un salvavidas.
Quién anda ahí, no sé.
Le debo ayudarla.

jueves, 19 de mayo de 2016

LUZ EN LOS EPEJOS

tal vez esto se parezca a nacer
salir de la piel que me ha envuelto tanto tiempo
y crecer fuera de mí
y a mi costa
estallar por la yema de mis dedos
y ver de nuevo mi imagen en el espejo
luz en los espejos
yo en los espejos
distinta pero la misma
hablar de mí
pensar en mí
ver cómo me prolongo
más allá de las cuatro esquinas de esta cama
sin el norte en mi ombligo
cómo conquisto las escaleras
las bajo
y verme cerrar la puerta a mi espalda
cómo salgo
me prolongo
y salgo

viernes, 27 de noviembre de 2015

CUESTIÓN DE PERSPECTIVAS

"Yo, por mi parte,

 te diré que te entiendo, 
 y lo respeto.

 Dejaré mi verdad a los poemas."            Elvira Sastre.



Desde la perspectiva del silencio la ciudad parece otra, su luz se ha vuelto cítrica y triste, como todo. Apuesto a que existen fiestas de fin de curso y veranos insolentes al otro lado. En el lado oculto de esta perspectiva. Ese lado que nunca consigo verle a esta. La otra. La que no negocia. Optar por la perspectiva del silencio no ha sido fácil, desde aquí es imposible articular palabra -tampoco adiós-. No puedo decir que duele o cómo duele, aunque si pudiera decirlo cambiaría poco en el fondo. Dolería desde otra perspectiva. Desde aquí las verdades no se pronuncian, no se oirán nunca, nunca se sabrán, aunque siempre serán verdades como templos, enormes. Serán verdades silenciosas. Tampoco se dicen besos, ni buenas noches. No se dicen ni miradas. Desde la perspectiva del silencio me estoy yendo, tan callada que nadie se volverá para verlo. Y es que ni siquiera puedo decir que yo, por mi parte, te entiendo y lo respeto. 
Y que dejaré mi verdad a los poemas.

sábado, 10 de octubre de 2015

los voy a guardar así sin juntarlos,
cada cual único, particular, finito.
Nunca más formarán un todo
será cada uno una imagen
una fecha
un yo distinto
un beso casi en la boca
casi en la mejilla.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Un día morirás en mí
se ceñirá un abrazo a mi cintura como una sentencia
y cerraremos las puertas y ventanas de la casa.
Por fin me creerás y me creeré
aunque vuelvas a sonreir desde tus pupilas
sabremos que habrás muerto
porque, aun no perdiendo la memoria,
aunque parezca una locura,
no te reconoceré,
serás real como tu muerte.
Podré entonces llorar tu pérdida
desde la victoria de la certeza
ya sin lucha  
con la calma de la resignación
saldremos a la calle y la caminaremos.
No lo sabrás pero yo también estaré muerta.
 

jueves, 4 de junio de 2015

No se aferrará a nada.
Los muertos erosionarán sus bolsillos
como granos de arena
y repitiéndose cada mañana
qué no es la vida
abrazará una existencia estéril y narcisista.
Sin aferrarse a nada
multiplicará conjuntos vacíos, conjugará verbos
y tomará café en la barra
donde los que no se saben vencidos
aún creen que ganarán.
Todo lo que quiso ser amor

fue inútil.
No se aferrará a nada
tampoco a mí.

martes, 26 de mayo de 2015

Me pidió perdón porque había cambiado,
dijo -lo siento-. 
Eso sí, lo dijo.
Sonó como yo encerrada en un frasco hermético
en aquel abrazo encubridor que oprimía el contento,
ya no era una cárcel
ni un consuelo como antes
solo era una redención
y no la mía.
Yo, en verdad, no tenía nada que redimir
solo algunos sueños que desrealizar.