jueves, 24 de diciembre de 2009


esta mañana yendo en el coche me he acordado de un día que te llamé por teléfono en una cabina que había frente al cine de verano Palacio de los deportes, ya no existe, y no paraste de rogarme que fuera a tu casa, a dormir contigo, a que me metiera en la cama contigo. Yo te dije que no podía, -no puedo-, y tú insistías: anda ven, por favor, ven. Me moría de ganas. -No puedo, de verdad, no puedo-.

sábado, 19 de diciembre de 2009

las personas
lo que somos
lo que fuimos
cambiamos, nos despojamos, nos vestimos
nos abandonamos
nos buscamos
las personas que fuimos
las que somos
hoy
(te suelto la coleta y el viento azota tu pelo
aun mojado
puedo oler el champu)
la velocidad nos acurruca
sólo es una moto
sólo es una mañana
si no hubiéramos subido tan alto
ido tan lejos...
(surruro que te amo
en tu oído, no sé si me has escuchado,
entre tu melena mojada,
la velocidad y el viento;
no sólo lo surruro).

jueves, 3 de diciembre de 2009

IMPERFECCIÓN


Ella era un poco irregular, vamos a decir, lo mismo se encuadraba por las caderas, que su pelo se hinchaba como un globo, que sus labios parpadeaban.
Yo no sabía muy bien cómo mirarla y mucho menos cómo hablarle, no fuera a ser que se quebrara como un cristal a causa de mi voz estridente.
Si la miraba por el norte parecía un punto rojo, si la miraba por abajo tres comas, una seguida de la otra,... Si la miraba de frente lo mismo sudaba por los ojos que le chirriaban las rodillas. Era algo irregular es cierto, como una hoja en blanco, como una carretera desconocida, como una lengua por aprender.
A veces sólo con que empezara a comérmela por los pies ella ya sabía que quería decirle, pero otras veces era mucho más difícil. No me entendía, no la entendía y ahí era cuando echaba mano del diccionario.
La verdad, nunca me sirvió de nada, nunca encontré las palabras que buscaba. Tan irregular era...
Ahora, eso sí, se querían, sabedlo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

39

El tiempo no pasa, devasta, arruina, destruye. Veo los años pasados en la cara de la gente, en sus arrugas, en comisuras de labios caídos, en ojos vidriosos que hablan de envidia, veo el paso de mis años en la gente. Mis arrugas, mis ilusiones perdidas, mi aspecto de mujer madura. Sólo tengo 39 años, soy joven, pero tengo 39 años y soy vieja.

Ha pasado ya media vida pero ¿queda otra media? Paseo por las calles con paso vigoroso de quinceañera, me resisto o casi niego a ponerme unos tacones, compro en el fondo del Zara. Pantalones moros, pañuelos hippis, pendientes de plata. Pero el tiempo ha pasado, pasa, sigue pasando y ya tengo 39 años. Pero, si sólo tengo 39 años.

El paso del tiempo sólo te vacía, hay gente, mucha gente, que cree todo lo contrario, que te enriquece, que aprendes, que experimentas. Pero eso es mentira, el tiempo sólo te quita, te quita la juventud, tu cuerpo vivo brillante y hermoso. Te quita las esperanzas, te quita las noches en la playa. Te lleva al límite, te acerca al precipicio, te enseña la nada. Te enseña que no hay nada. Que nada perdura. Que nada persiste. El tiempo no pasa, devasta, arruina, destruye.

lunes, 12 de octubre de 2009

MICRORRELATO


-No, así es el infierno.
Tenía los brazos abiertos como en un intento de abarcar todo a su alrededor.
Ella misma parecía más grande de lo que era en realidad.
En un giro rápido la cogió por las axilas y voló a gran velocidad hasta la cama donde la dejó caer.
La risa bailaba como claqué en los ojos de su padre y acercó su voz al oído de la niña.
-No se dice infierno, se dice infinito. Pero aun así yo te quiero más.

lunes, 7 de septiembre de 2009

angels

Mis plantas se asustan con este frío. Aunque llueve todas las semanas, ni una flor, ni una hoja.
Ha sonado en todo el valle el quejido de un trueno y ha hecho temblar el esqueleto de mi casa. La niña que aun sobrevive en mí, desde muy dentro, me ha obligado a encender unas velas. Por si me quedo a oscuras (aun me da miedo). Y tú no me haces preguntas en todas las direcciones con tu vocecita de dibujo animado. Has querido quedarte a dormir con tus abuelos.

LA TIRANIA DEL AMADO

Intento ver por tus ojos, mirar donde tú miras, oír como tú oyes. ¿De qué color ves esos coches que acaban de atravesar nuestra conversación? ¿Ves la estela de color que han dejado a su paso?.
Caminamos con nuestras miradas perdidas; la tuya en el infinito que se abre en las baldosas rojas, blancas y azules; la mía tras la tuya.
Observo los árboles, los edificios, la calle mojada, el brillo del agua en todas partes. Me detengo un instante y pasas delante de mí.
Tu espalda, tu pelo...
eso no lo puedes ver.

jueves, 3 de septiembre de 2009

la tarde caía lenta sobre nosotros,
nosotros,
que habíamos buscado desesperados la tarde.
entonces era nuestra, allí nos pertenecía:
bajo aquel sol y sobre aquellas rocas.
merendábamos lúgubres,
conformando nuestros mordiscos
con alimentos inútiles
cuando hubiéramos querido tragar aquel entorno,
comernos a nosotros mismos.
no fue posible
porque la vida y el mundo
no están hechos para estos estómagos.
aun así nos nutrimos
y llenamos nuestras bocas de palabras sólidas,
de conversaciones suculentas.
allí estábamos, entonces éramos
mas no pudimos separar nuestros planos
porque ya dije que la vida y el mundo
no están hechos para estos estómagos.

miércoles, 19 de agosto de 2009

ME VA LA VIDA EN ELLO

Cierto que huí de los fastos y los oropeles
y que jamás puse en venta ninguna quimera,
siempre evité ser un súbdito de los laureles
porque vivir era un vértigo y no una carrera.

Pero quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello…
dímelo…
me va la vida en ello.

Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida
ante otro “más de lo mismo” creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.

Pero quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello…
dímelo…
me va la vida en ello.


Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio
quise quemarla deprisa jugando con fuego
y me abrasé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego.


Pero quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello…
dímelo…
me va la vida en ello.


Luis Eduardo Aute.


jueves, 13 de agosto de 2009

EL FIN


Cuando llegue el invierno tétrico
y dejemos de consolar a la memoria
yo estaré a tu lado.
Seguirán a nuestros pasos las sonrisas
que fuimos abandonando a lo largo del camino
y al volver la cabeza
encontraremos una vida.
Porque yo estaré a tu lado
cuando tus ojos destilen interrogantes
y mis respuestas sean incapaces
de soltarse de la prisión de mis labios.
Pero estaré a tu lado
y eso bastará para querernos.

LA BRÚJULA

Porque en cada cosa hay una huella de tu tiempo.

En esta noche que habito,
en esta tierra que recorro
el sol temprano
se esconde en segundos cortos:
no anuncia nada.
Yo busco en cada recodo
una palabra que al fin
forme el perdón de mi pecado.

Porque en cada día hay una huella de tu tiempo.

Siempre vuelvo a ti, es curioso,
siempre vuelvo.
Algún día mi voz volará,
se alejará de hoy,
alcanzará mi eco doliente
y podré entender mis palabras.
Se marcharán de mis labios
estos besos negros.

Porque en cada lágrima hay una huella de mi silencio.

Mas caminaré entre las serpientes
de este desierto
con sólo en mis manos
EL vacío,
la espera,
el tiempo...

Siempre vuelvo a ti, es curioso,
siempre vuelvo.

domingo, 12 de julio de 2009

MINIATURA

Quizás me veas hermosa cuando observo el mundo
apoyada en tu pecho como en un acantilado circular
y poco a poco notas mis dedos
como una hilera de hormigas que superan la escalada hacia tu ombligo,
echando de lado la insatisfecha fiera de unas sábanas hirientes
como cielos encapotados.
Quizás me veas hermosa cuando,
venciendo la insistencia de la luz matutina,
consiga desviar la atención de tus ojos:
se cierran,
sonríen,
como si fueran bocas.
Y tu boca suplica...10 minutos más...
Quizás ahí me veas hermosa
navegando pequeña y casi perdida
por el océano de ese mundo que hacemos cierto
con nuestra reconquista diaria.
Ojalá me veas hermosa cuando entre los brazos del sueño
me mires delicada y distante, bañada en el anónimo
que me regala tu inconsciencia.

martes, 23 de junio de 2009

No te vuelvas
sigue andando por la senda
de mi inútil vida
pisa fuerte haz ruido
destroza caminos invade islas
siempre amanece cuando te atisbo
inútilmente bostezo
no consigo dormir si no te oigo
tus extraños ojos me interrogan
mi expresión despista
no tengo qué contestar
aun así me amas
eres tan grande
que estaré toda la vida recorriéndote
amanece de nuevo entre tus brazos
la paz asusta
dame un beso para saber que estamos vivos
Sabías que yo estaría detrás de la gente
con su murmullo insoportable hablando de ti:
contando cómo se encoge mi estómago cuando alguien te nombra.
Sabías que yo rompería las reglas, que quemaría el calendario;
y que dentro del frasco de azafrán que guardé celosa
no cabría más que las cenizas.
Yo diría adiós, lo sabías, que rompería el mundo en tres pedazos
y que naufragaría en la incertidumbre,
acumulando días,
como un nuevo calendario.
Y que al final estaría, sería,
estaría en la puerta de un coche
a punto de abrirla
entrar dentro e iniciar el viaje.
Sin dinero ni maletas.

( a leon)

miércoles, 10 de junio de 2009

ANGELS


Angels gira, da vueltas mirando al techo con los brazos extendidos y me toca con la yema de sus dedos. Angels ríe y habla, te cuenta cosas y te pregunta todo, ¿a que sí?. Sí. Angels corre, quiere correr la vida, llegar antes, ya. Me toca con la yema de sus dedos y me baja del mundo, Angels ha cogido mi vida entre sus manos y la hace botar como un balón, ha cogido mi vida y la lleva al cole en su mochila, a la biblioteca, hace la siesta por las tardes. ¿Podré quedarme aquí en casa cuando sea mayor?. Sí, pero querrás irte. Angels viene y va, del salón a la cocina, inventa cocodrilos en la alfombra, quiere cenar en la mesa de centro, trasnochar un poco y que la acueste su papá. Nos toca con su varita mágica y me hace cosquillas en los pies con sus dedos de angels. Pegada a mí desde mi esqueleto como un sueño minúsculo palpita y me hace cerrar los ojos, dormir con la nariz perdida en su melena, con su carita muy cerca de mi boca, roza mis labios y la beso, querría comérmela pero la quiero demasiado.

Mi amor
Mi ángel

martes, 9 de junio de 2009

ssssshhhhhhhhsssssss

Ruge el viento en la ventana. Amenaza con romper el cristal, alborotar mis papeles, robar alguno si acaso. Tu risa suena, se oye, arriba y abajo por los pasillo de la casa. Y cuando pasas me miras diciéndome con algún parpadeo: tú eres la más guapa. Y yo me encojo como una esponja en la mano de un niño. Mi amor es tan grande que no cabe en la habitación. En el norte ni en el sur... quiere mi amor decirte unas palabras, creerse lo que significa y sonreir a tu paso. Pero mi amor no puede, no tiene donde reconocerse, ningún espejo repite su imagen. Mi amor no cabe en ninguna forma. Mi amor no suena en las canciones.
Navega.
Se pierde.
Se convence.
Y llora.
No se cree al fin lo que significa. Y tú al pasar, en un gesto tuyo, sólo tuyo, me dices que yo soy la más guapa.
La más
guapa.

PALABRAS


Él decía palabras.
Quiero decir palabras, todavía palabras.
Esperanza. El Amor. La Tristeza. Los Ojos.
Y decía palabras,
mientras su mano ligerametne débil sobre el lienzo aún vivía.
Palabras que fueron alegres, que fueron tristes, que fueron soberanas.
Decía moviendo los labios, quería decir el signo aquél,
el olvidado, ese que saben decir mejor dos labios,
no, dos bocas que fundidas en soledad pronuncian.
Decía apenas un signo leve como un suspiro, decía un aliento,
una burbuja; decía un gemido y enmudecían los labios,
mientras las letras teñidas de un carmín en su boca
destellaban muy débiles, hasta que al fin cesaban.
Entonces alguien, no sé, alguien no humano,
alguien puso unos labios en los suyos.
Y alzó una boca donde sólo quedó el calor prestado,
las letras tristes de un beso nunca dicho.

Vicente Aleixandre.
(El moribundo).

jueves, 7 de mayo de 2009

Las he buscado dentro de las botellas de coca cola que tomas como respiras.
Las he buscado entre los papeles de tu habitación que guardas desordenados debajo de cualquier caja.
Las busqué entre tus manos, entre mis manos, en tus ojos de niño, en tus labios como ciruelas.
¿Me las tragué acaso? ¿Te las tragaste tú?.
Las he echado de menos en las noches, las he buscado en el universo escondido de mis sábanas.
Te las he preguntado, me las he preguntado, me las he querido comer.
¿Me las tragué acaso?.
Las he intuido en el aire rondando nuestras conversaciones,
navegando escuálidas en el café que removías,
disfrazadas de humo en la calada de tu cigarro.
Las he querido guardar, apresar entre mis piernas, entre mis brazos.
Que me alimentaran en cada mordisco que le robo a tu boca.

Que me las gritaras
Que me las regalaras
Que son mías
Que son sólo mías tus palabras.

Entendí.
A pesar mío, además de que todo cambió con la luz.
Entendí que aquella que ponía los pies en el suelo
no era yo.
Y volví al patio en verano con la sombra del toldo,
a los retales de ropa vieja que mi abuela cosía y unía
para engañar a los rayos, como agujas, del sol.
Al vestido de flores abierto sobre mi cabeza.
A los juegos absurdos de cazar moscas,
al punto de cruz sobre mis rodillas,
a mi pueblo lejano y teórico
con el azul de su cielo sellado en mis pupilas,
con el sabor dulce de la tostada a media tarde.
A ver a mis hermanos pequeños e inútiles
sin saber que los quería.
Entendí porque no me quedó otra,
no porque lo entendiera.
Y lo supe,
no porque no lo supiera
sino porque no me quedó otra.

sábado, 18 de abril de 2009

El mini

Tengo un bar, un bar mini, el minibar. En mi bar la gente llega de uno en uno a la barra, - una caña inma, toma, cóbrate -.
Un café solo, un bombón. Una historia.
Una historia mínima para esta camarera que es toda oídos. -Ahora enseguida te lo pongo-.
Gracias, que tal la mañana toni?.
-Mal, ni un alma, ponme una caña-
-Joan está fatal, su madre tiene cáncer, ni la operan-.
Miramos al suelo en silencio, - esta noche te toca cerrar no?, tu marido no vendrá que juega el Barça.
Sonrio, -sí, esta noche cierro-

viernes, 27 de marzo de 2009

LA VOZ DORMIDA. Dulce Chacón.

Algas.
Sus besos fueron algas enredadas en agua de mar.
Algas en dos mares que se encuentran.
Algas.
Sí.

jueves, 26 de marzo de 2009

Ahora sólo encuentro silencio.
Un silencio motín de palabras rebeldes.
Se niegan a ser pronunciadas,
locas y absurdas forman un tapón en mi boca
envejecida, coronada de arrugas.
Locas y absurdas quieren gobernar.
Yo intento en vano algún balbuceo,
inútil,
precario,
tu nombre no suena
sustituido por este silencio totalitario.
Tu nombre tan fácil de pronunciar sale por mis pupilas
dilatadas, espantadas de miedo,
tragando por estos ojos abiertos tu ausencia.
Observando desde la cárcel de este cuerpo
como te alejas
y como despareces
ahora yaces
como una alfombra verde
en los campos ávidos de primavera.
y parece que tus manos y tus pies
salieran de la tierra
como una prolongación generosa de su dominio.
lo que es capaz de dar.
ahora yaces
y la habitación da vueltas y se transforma
y pareces un resto aturdido, resquebrajado
del último naufragio.
en el que se hundió mi nave
y con ella mis tesoros
y con mis tesoros

domingo, 22 de marzo de 2009

MONOTONIA

Me he acostumbrado a dejar pasar las horas silenciosas con una rodilla encima de la otra. A que el sol navegue, día tras día, desde un extremo hasta el otro extremo de esta esquina acristalada. Me he acostumbrado a mirar el calendario, llenito de cruces y decir en voz alta: -mañana es viernes-.
Mañana es viernes. Será otra vez viernes. Y dejaré que me invada, acostumbrada, una pequeña sensación de euforia. Celebración inútil. Un jolgorio inapropiado para meter la llave, arrancar el motor y conducir los pasos hacia el lugar de siempre.
Me he acostumbrado a las cenas en solitario.
A la televisión sin volumen.
A dormirme apenas leo.
Pero no me acostumbro a que me importe.