viernes, 27 de marzo de 2009

LA VOZ DORMIDA. Dulce Chacón.

Algas.
Sus besos fueron algas enredadas en agua de mar.
Algas en dos mares que se encuentran.
Algas.
Sí.

jueves, 26 de marzo de 2009

Ahora sólo encuentro silencio.
Un silencio motín de palabras rebeldes.
Se niegan a ser pronunciadas,
locas y absurdas forman un tapón en mi boca
envejecida, coronada de arrugas.
Locas y absurdas quieren gobernar.
Yo intento en vano algún balbuceo,
inútil,
precario,
tu nombre no suena
sustituido por este silencio totalitario.
Tu nombre tan fácil de pronunciar sale por mis pupilas
dilatadas, espantadas de miedo,
tragando por estos ojos abiertos tu ausencia.
Observando desde la cárcel de este cuerpo
como te alejas
y como despareces
ahora yaces
como una alfombra verde
en los campos ávidos de primavera.
y parece que tus manos y tus pies
salieran de la tierra
como una prolongación generosa de su dominio.
lo que es capaz de dar.
ahora yaces
y la habitación da vueltas y se transforma
y pareces un resto aturdido, resquebrajado
del último naufragio.
en el que se hundió mi nave
y con ella mis tesoros
y con mis tesoros

domingo, 22 de marzo de 2009

MONOTONIA

Me he acostumbrado a dejar pasar las horas silenciosas con una rodilla encima de la otra. A que el sol navegue, día tras día, desde un extremo hasta el otro extremo de esta esquina acristalada. Me he acostumbrado a mirar el calendario, llenito de cruces y decir en voz alta: -mañana es viernes-.
Mañana es viernes. Será otra vez viernes. Y dejaré que me invada, acostumbrada, una pequeña sensación de euforia. Celebración inútil. Un jolgorio inapropiado para meter la llave, arrancar el motor y conducir los pasos hacia el lugar de siempre.
Me he acostumbrado a las cenas en solitario.
A la televisión sin volumen.
A dormirme apenas leo.
Pero no me acostumbro a que me importe.