domingo, 22 de marzo de 2009

MONOTONIA

Me he acostumbrado a dejar pasar las horas silenciosas con una rodilla encima de la otra. A que el sol navegue, día tras día, desde un extremo hasta el otro extremo de esta esquina acristalada. Me he acostumbrado a mirar el calendario, llenito de cruces y decir en voz alta: -mañana es viernes-.
Mañana es viernes. Será otra vez viernes. Y dejaré que me invada, acostumbrada, una pequeña sensación de euforia. Celebración inútil. Un jolgorio inapropiado para meter la llave, arrancar el motor y conducir los pasos hacia el lugar de siempre.
Me he acostumbrado a las cenas en solitario.
A la televisión sin volumen.
A dormirme apenas leo.
Pero no me acostumbro a que me importe.

1 comentario:

nuria dijo...

me encanta inma, todos, los tres textos, pero este en particular...Me encanta!