martes, 23 de junio de 2009

No te vuelvas
sigue andando por la senda
de mi inútil vida
pisa fuerte haz ruido
destroza caminos invade islas
siempre amanece cuando te atisbo
inútilmente bostezo
no consigo dormir si no te oigo
tus extraños ojos me interrogan
mi expresión despista
no tengo qué contestar
aun así me amas
eres tan grande
que estaré toda la vida recorriéndote
amanece de nuevo entre tus brazos
la paz asusta
dame un beso para saber que estamos vivos
Sabías que yo estaría detrás de la gente
con su murmullo insoportable hablando de ti:
contando cómo se encoge mi estómago cuando alguien te nombra.
Sabías que yo rompería las reglas, que quemaría el calendario;
y que dentro del frasco de azafrán que guardé celosa
no cabría más que las cenizas.
Yo diría adiós, lo sabías, que rompería el mundo en tres pedazos
y que naufragaría en la incertidumbre,
acumulando días,
como un nuevo calendario.
Y que al final estaría, sería,
estaría en la puerta de un coche
a punto de abrirla
entrar dentro e iniciar el viaje.
Sin dinero ni maletas.

( a leon)

miércoles, 10 de junio de 2009

ANGELS


Angels gira, da vueltas mirando al techo con los brazos extendidos y me toca con la yema de sus dedos. Angels ríe y habla, te cuenta cosas y te pregunta todo, ¿a que sí?. Sí. Angels corre, quiere correr la vida, llegar antes, ya. Me toca con la yema de sus dedos y me baja del mundo, Angels ha cogido mi vida entre sus manos y la hace botar como un balón, ha cogido mi vida y la lleva al cole en su mochila, a la biblioteca, hace la siesta por las tardes. ¿Podré quedarme aquí en casa cuando sea mayor?. Sí, pero querrás irte. Angels viene y va, del salón a la cocina, inventa cocodrilos en la alfombra, quiere cenar en la mesa de centro, trasnochar un poco y que la acueste su papá. Nos toca con su varita mágica y me hace cosquillas en los pies con sus dedos de angels. Pegada a mí desde mi esqueleto como un sueño minúsculo palpita y me hace cerrar los ojos, dormir con la nariz perdida en su melena, con su carita muy cerca de mi boca, roza mis labios y la beso, querría comérmela pero la quiero demasiado.

Mi amor
Mi ángel

martes, 9 de junio de 2009

ssssshhhhhhhhsssssss

Ruge el viento en la ventana. Amenaza con romper el cristal, alborotar mis papeles, robar alguno si acaso. Tu risa suena, se oye, arriba y abajo por los pasillo de la casa. Y cuando pasas me miras diciéndome con algún parpadeo: tú eres la más guapa. Y yo me encojo como una esponja en la mano de un niño. Mi amor es tan grande que no cabe en la habitación. En el norte ni en el sur... quiere mi amor decirte unas palabras, creerse lo que significa y sonreir a tu paso. Pero mi amor no puede, no tiene donde reconocerse, ningún espejo repite su imagen. Mi amor no cabe en ninguna forma. Mi amor no suena en las canciones.
Navega.
Se pierde.
Se convence.
Y llora.
No se cree al fin lo que significa. Y tú al pasar, en un gesto tuyo, sólo tuyo, me dices que yo soy la más guapa.
La más
guapa.

PALABRAS


Él decía palabras.
Quiero decir palabras, todavía palabras.
Esperanza. El Amor. La Tristeza. Los Ojos.
Y decía palabras,
mientras su mano ligerametne débil sobre el lienzo aún vivía.
Palabras que fueron alegres, que fueron tristes, que fueron soberanas.
Decía moviendo los labios, quería decir el signo aquél,
el olvidado, ese que saben decir mejor dos labios,
no, dos bocas que fundidas en soledad pronuncian.
Decía apenas un signo leve como un suspiro, decía un aliento,
una burbuja; decía un gemido y enmudecían los labios,
mientras las letras teñidas de un carmín en su boca
destellaban muy débiles, hasta que al fin cesaban.
Entonces alguien, no sé, alguien no humano,
alguien puso unos labios en los suyos.
Y alzó una boca donde sólo quedó el calor prestado,
las letras tristes de un beso nunca dicho.

Vicente Aleixandre.
(El moribundo).