jueves, 4 de marzo de 2010

PRIMAVERA


Me encanta. Es como si me inyectaran una dosis de antidepresivos. Agradezco cada año estos rayos de sol que empiezan a calentarme la cabeza y este mediofresco que me hace un lío, qué hago, me quito la chaqueta o me la dejo puesta. Una euforia regular víctima casi del desespero como una enfermedad crónica, cada año, en estas fechas. Lo agradezco. Me lo viene a decir las banderas en las calles de mi pueblo y la gente que invade como plagas todas las terrazas con el sonido peliagudo de los cubiertos en los platos, las cucharillas removiendo el café. Los colores asaltan las calles, los escaparates, el día es un poco más largo. Y este irresistible impulso de comprar plantas, plantas con flores, cactus, arbustos y velas, muchas velas para mi terraza. Se avecina la primavera, puedo olerlo, puedo verlo. Me encanta.