miércoles, 26 de mayo de 2010

LAS CUENTAS CLARAS

Tengo un tesoro, una historia que contar, una hoja blanca y extensa...
Un país paraíso, unas manos abiertas...
Unos ojos cerrados, un niño durmiendo, una niña jugando,
hasta un gato tengo.
Plantas que regar, plantas que plantar, una hamaca en mi jardín
y días de sol, noches que vendrán frescas, pinos conversando,
perros que ladrarán.
Tengo velas por encender y varitas de incienso de todos los sabores.
Tengo ganas y desgana y sonrisas y lágrimas
40 años que no me lo parecen
20 años que nunca volverán, pájaros en mi cabeza
Poemas
leídos, releídos, deseados...
Tengo la mirada infantil de un viejo y las arrugas de mi madre
Un fin de curso cerca
Preguntas sin respuestas, respuestas a preguntas
enigmas que se descifraron.
Y decepción y miedo.
Tengo fiestas de cumpleaños y fotografías viejas
y recuerdos que he olvidado y su inexistencia.
Un libro que estoy leyendo y cientos que no tendré tiempo de leer
y unos pocos que leeré de nuevo.
La música.
Los verdes.
Las cortinas blancas de mi habitación con las ventanas abiertas.
Tengo la niñez al alcance de mi mano.
Besos en mis labios.
Cabellos entre mis dedos.
Preciosa, te quiero, preciosa.
Tengo la ilusión de ponerme unos tacones,
todavía soy guapa, todavía soy joven.
Todavía me amas.
Tengo más de lo que necesito
y no cuento con lo que no tengo.




martes, 11 de mayo de 2010

HORARIO LABORAL

Enchufo el molinillo porque no me apetece escuchar nada, a nadie, sus conversaciones de personas extrañas -he ido a comprar paños de cocina y he comprado una sábana, estaba a mitad de precio.-
El ruido del molinillo monopoliza el bar, no se escucha ni siquiera la CNN, en la tele, todo el día dando noticias.-¿Tienes sacarina?- por dios, vaya pregunta, una de esas que te saca la cara de subnormal y te dan ganas de responder con otra pregunta: -¿y tú? ¿tienes memoria para acordarte de que tomas el café con sacarina?
Un día espléndido.
Un sol brillante.
Y una barra delante de mis pies, imposible pegarle una patada, tal vez una pataleta.
Apago el molinillo, se van.