lunes, 31 de enero de 2011

Angels


No tiene final,
no sé por donde empieza y no sé por donde puede terminar,
no te acabo, sigo tras de ti rozando tu melena con la yema de mis desdos,
espiando desde la puerta de tu habitación como cantas y bailas.
Como hablas sola e inventas cuentos...
Crece mi pequeña, no dejes de crecer,
pero no crezcas.
Yo tenía en mis brazos un bebé con carita de pometa,
que cantaba en la bañera LA LA LA,
que dejaba caer su manita minúscula en mi pecho caliente
y me miraba por detrás de esos ojos
desde el animal que lleva dentro.
-¿Tú me quieres verdad?, sí, tú me quieres.

10 comentarios:

claudia dijo...

me recuerda muchas cosas tu poema, la infancia como un infinito dentro del cuerpo que crece, inventando, bailando, queriendo y dando amor. Fascinante ese verso "desde el animal que lleva dentro" Besos Inma

María dijo...

Derrochas ternura entre la pérdida de esa especie de "posesión" que sentimos antes nuestros niños bebés y el inevitable paso del tiempo que nos trae el miedo de la pérdida.
Bellísimo Inma.
Un beso.

don vito andolina dijo...

Hola,bello blog,preciosas entradas,si te gusta la palabra infinita, la poesía,te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buena tarde, besos dispersos..

bixitoluminoso dijo...

la frase de: crece mi pequeña, no dejes de crecer pero no crezcas.

Define tan, tan, tan a la perfeccion el amor de una madre por su hija.

inma ortiz dijo...

Gracias. Los niños son lo mejor del mundo.

don vito andolina dijo...

Hola INma, un placer regresar a tus cálidas letras, vengo para quedarme, pasa buen jueves gracias, besos altruistas..

el desencanto enmascarado dijo...

pasa tan deprisa...y pasamos tan poquito tiempo con ellos...

inma ortiz dijo...

sí es verdad y cambian tanto en tan poco tiempo...

♥ Anabel ♥ Salvando a Julieta dijo...

Nada como el amor de una mami... siempre existe esa unión en la lejanía! muy bello ;)

batiatto dijo...

menos mal que estás tu para decirlo.