viernes, 29 de abril de 2011


el túnel del paseo se ha empeñado en tapar el sol,
parece más largo

casi infinito

plagiado pedazo a pedazo

pero mucho más bonito

mucho más luminoso.

Los pámpoles coronan mi cabeza de color verde rabioso

y algún destello amarillento cae en mi pelo y resbala con mi paso

por mi chaqueta, por mis vaqueros

hasta el suelo en el se queda como una mancha.

No me detengo
y giro levemente mi cabeza para no perderlo de vista.

Resulta agradable y casi imposible sentarse en la teca caliente

cruzar una pierna por encima de la otra
y observar el mundo
desde su ocioso balanceo.
No me detengo

me cruzo con una niña valiente

provista de la osadía de la juventud

que viste tirantes y sandalias

aún las pieles blancas...

El verano se saldrá con la suya

cumplirá su amenaza.