martes, 6 de septiembre de 2011

Angels


Las cucharillas tintinean contra las tacitas y los platos, abro el grifo y el agua moja mis manos, resbala por ellas refrescándome. Una a una las acaricio con el jabón, las froto bien y la espuma sube, uniéndose con pequeños estallidos a la melodía. -¿Cómo se bañan a los bebés?- sujetas entre tus manos un muñeco negro totalmente desnudo y lo dejas en el lavabo como si fuera su cama. - En unas bañeras especiales para bebés y hay que bañarlos con mucho cuidado porque son muy pequeños y es muy fácil hacerles daño-. Acaricio tu pelo que como siempre está enredado y te quejas malhumorada apartando la cabeza. Te das la vuelta y me rodeas la cintura desnuda enterrando tu cara en mi pecho. -Uummmmmmm, te quiero- me dices. -Yo más- te digo.

4 comentarios:

bixitoluminoso dijo...

dios, que tierno, que tierno!

claudia dijo...

Es tan fácil quererlos, y tan fácil hacerles daño.Como esa espuma que sube y estalla, así de frágiles son. Inmensamente tierno. Abrazos

inma ortiz dijo...

gracietes

Sergio dijo...

¡Cómo no se les va a querer si lo son todo!