sábado, 12 de noviembre de 2011

EL ESPECIAL DE LA CASA


En mi armario andan colgados unos cuantos vestidos sin estrenar, como lamentos inútiles, lacios mecidos por la calma. Mis manos abren y cierran el armario, se airea de vez en cuando, se prueban y se desaprueban. Alguna noche me pinto los labios pero sigo siendo la misma. Tras las gafas oscuras unos ojos cerrados, así nadie me ve. Me tomas la mano y la rozas apenas con tus labios y yo hago una reverencia y el salón se llena con mi risa y tus ojos cantan entre los destellos de neón. Pero qué tristeza cuando en un cortado va laminado el corazón. Con dos azúcares por favor que esta puta vida no está para que la edulcoren.
Y me gritan desde fuera -¡el especial de la casa joven!.
El especial de la casa soy yo.
Soy yo.

4 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

Pues claro, si es usted un solete :D

Besitos y besotes.

Miss Migas dijo...

El problema radica en olvidarnos quién es el especial de la casa.
Que no me hablen hoy de light, integral, etc... que quiero un brownieconmilpepitasdechocolateybiendemantequilla.

Sergio dijo...

No lo dudes ni por un solo instante. El especial eres tú.

Mariní dijo...

...en un cortado laminado el corazón...
uff
no hace falta mas q esa imagen!

gracias...