viernes, 24 de febrero de 2012

Silencio


No te diré cuántas horas tienen mis días, ni que comienzan cuando me meto en la cama. No te diré que oigo pitidos dentro mi cabeza cuando ya había conseguido camuflarlos. No te diré que cada noche me saluda la pantalla gris de un ordenador que muchas veces se resiste a arrancar. Ni que los alimentos han cambiado su sabor. No te diré que en mi tripa se ha abierto un agujero que sólo admite caramelos de menta. No te diré que mi tiempo pasa pendulando, que ayer es hoy y hoy mañana y el mes pasado la semana que viene. No te diré que parece que el agua esté más nítida, ni que las paredes de esta casa me hablan, me comentan. No te diré que se me seca la boca y que tiemblo no sé por qué, tiemblo. No sé por qué. No te diré que parece que llega la primavera y que espero que caliente este corazoncito. No te diré de nuevo lo mucho que te quiero, que todos los días se me caen un par de lágrimas. Que todos los días recojo algún recuerdo. Que todos los días miro alguna foto de hace tiempo. No te diré que espero que te duela. Que te suenen mis palabras en las palabras. Que se te metan en la mente. No te diré que hoy estoy más cerca de la calma. Que la oigo como cantos de sirenas y que duele como el taaammmmm de una campana rompiendo mis caderas. No te diré que trago cada nudo de mi garganta y que sí, lloro, porque me pertenece. No te diré en cuantos trozos se ha roto mi alma.

lunes, 20 de febrero de 2012

Amarillo


Desde lo amarillo de mi existencia
invento un algo que parezca un nosotros.
Amarte fue un suicidio
y en el olvido la muerte parece un bálsamo.
El drama no nace sino se hace,
se forma desde la boca de mi estómago
cansado ya de tragar realidades
hasta mis pestañas que deberías comerte.
No quiero las palabras que buscaba,
traerán siempre las mismas canciones.
Si construyo un poema con vocales
esas aes, esas ies, esas oes
dibujarán entre ellas tu rostro amado,
tus ojos infinitos,
el escuálido esqueleto de esta nave.
Y si construyo un poema con vocales
esas ies, esas oes, esas aes
acabarán en naufragio de palabras.

domingo, 19 de febrero de 2012

RAREZAS

Esta mañana me he levantado con el peso
del mundo lastrando mis tobillos
me he dado la vuelta en la cama
y he visto tus ojos cerrados
tu barba oscura tan normal como siempre
el día precioso
el sol brillante calentándonos por fin
pero yo estoy sola de pie
en el balcón que da al este
mirando desde aquí arriba
las copas verdes de los árboles
Insultándome de normalidad mi alrededor
y recordándome que me falta
Es extraño cuando te sacan del tablero
aunque seas un simple peón
es extraña esta casa
y yo en el espejo soy extraña
y mi voz y mi dolor
y mi amor y mi venganza.

lunes, 13 de febrero de 2012

segunda parte


La tinta tiene que hacer de torniquete si no me quedaré seca,
deshidratada como un copo de maíz.
Este sueño me gusta, estoy cómoda ya
así que por favor no me despiertes todavía.
Y yo que hubiera jurado que éramos reales
que reíamos y llorábamos y sentíamos,
que comíamos, bebíamos y follábamos
y resulta que andamos perdidos en el desierto
de nuestra alma, de mi alma,
el desierto.
Mira, ya no puedo llorar porque me convertí
en una barra pequeña de madera.
Y no puedo llorar,
sólo darme cuenta de que el sueño existe
y aquí sigo dormida, esperando realizarme.
Y yo que hubiera jurado que entraba y salía
que cerraba puertas, cocinaba, tenía hijos
y resulta que sólo soy producto de mi imaginación
un espejismo que busca un espejo donde verse,
un beso que busca los labios de donde salió,
los dedos de donde tomó impulso.
El cascabel de mi risa rebota en el cielo de tu boca,
conseguiré atraparlo.