viernes, 24 de febrero de 2012

Silencio


No te diré cuántas horas tienen mis días, ni que comienzan cuando me meto en la cama. No te diré que oigo pitidos dentro mi cabeza cuando ya había conseguido camuflarlos. No te diré que cada noche me saluda la pantalla gris de un ordenador que muchas veces se resiste a arrancar. Ni que los alimentos han cambiado su sabor. No te diré que en mi tripa se ha abierto un agujero que sólo admite caramelos de menta. No te diré que mi tiempo pasa pendulando, que ayer es hoy y hoy mañana y el mes pasado la semana que viene. No te diré que parece que el agua esté más nítida, ni que las paredes de esta casa me hablan, me comentan. No te diré que se me seca la boca y que tiemblo no sé por qué, tiemblo. No sé por qué. No te diré que parece que llega la primavera y que espero que caliente este corazoncito. No te diré de nuevo lo mucho que te quiero, que todos los días se me caen un par de lágrimas. Que todos los días recojo algún recuerdo. Que todos los días miro alguna foto de hace tiempo. No te diré que espero que te duela. Que te suenen mis palabras en las palabras. Que se te metan en la mente. No te diré que hoy estoy más cerca de la calma. Que la oigo como cantos de sirenas y que duele como el taaammmmm de una campana rompiendo mis caderas. No te diré que trago cada nudo de mi garganta y que sí, lloro, porque me pertenece. No te diré en cuantos trozos se ha roto mi alma.

9 comentarios:

Lucas Fulgi dijo...

Está bueno. Se puede interpretar de varias maneras...
Una podría ser que esto es un monólogo interior, que te estás "prometiendo" todo lo que no le vas a decir.
En la otra, que se me hace un poco más divertida, el texto se vuelve una contradicción. Como que diga "No te voy a decir que me llamo Lucas" (siendo precisamente lo que hago).

Rey del viento dijo...

Tienes fuerza, tus textos tienen una garra y capacidad de fascinación realmente agradable.

Has descrito de forma preclara muchas de las sensaciones que rondan mi cabeza cuando se me apaga un poco la lucecita que me mantiene en un precario equilibrio, sobre todo lo del agua más nítida y las paredes que hablan, supongo que significará un deseo de dejarnos ir y esperar agazapados y a salvo a esa primavera cálida de la que hablas.

Me ha gustado mucho lo que te he leído, amiga mía.

Sonia dijo...

Oigo decir en lo negado, lo brutal que se torna el tiempo cuando se tiene el al destrozada. Abrazos a tu corazón de próxima primavera.

Sonia dijo...

Corrijo: "cuando se tiene el alma destrozada"

encar dijo...

bueno ya estoy aqui como te prometi,que me gusta leerte,que fuerza y que te quiero.

inma ortiz dijo...

gracias chiqui, lo sé, yo tb te quiero.

María dijo...

No te diré el tiempo que he pasado recogiendo esos mismos sentimeintos hasta poder levantarme y caminar, como el paralítico de Cafarnaum...
Un beso Inma, y gracias por ayudarme a caminar de nuevo.

Sergio DS dijo...

Lineas tan desgarradoras me dejan el corazón encogido. Dejemos hacer al tiempo.

♥ Anabel ♥ dijo...

"Que la oigo como cantos de sirenas y que duele como el taaammmmm de una campana rompiendo mis caderas. No te diré que trago cada nudo de mi garganta y que sí, lloro, porque me pertenece." Esta frase es genial Inma, así como todo el texto... como te han dicho antes,... tus ecsritos tienen mucha fuerza, pero esa fuerza emana de ti. Eres fuerte! Y lo vas a conseguir... ¿Y las lágrimas? Esas son sólo nuestras... no entiendo cómo puede existir gente a quienes les asuste. Un beso enorme y mucho cariño! Y... mil gracias por tus ánimos linda :)