sábado, 31 de marzo de 2012


Sentada en el sofá,
muda,
con el hueco de tu cuerpo
todavía dibujado entre mis piernas
y tus costillas enredándose en mis dedos.
saboreando el gusto extraño de tu saliva,
tragando entre los dientes
tus fluidos y mi voluntad.

2 comentarios:

Rey del viento dijo...

Me encanta el modo en el que abordas los sensual; es profundamente suave pero en su interior lleva todo el fuego y toda la pasión que puede contenerse en este pequeño poema.
Elegante y muy hermoso, amiga mía.

♥ Anabel ♥ dijo...

Hola, Inma! Disculpa mi ausencia, pero ando un poco perdida por estas tierras haciéndome a un nuevo trabajo...
Cómo estás?
Me encanta acercarme por aquí porque siempre descubro un nuevo texto en el que mi alma se refleja... Ya lo ha dicho el Rey del Viento... Sensualidad, desesperación, vacío, ausencia, pasión... Sencillamente precioso! ¿Por qué siempre la belleza de los grandes poemas nace de las épocas más tristes de un poeta?
Un beso enorme!