martes, 15 de mayo de 2012

Y calibrar qué ocupa y qué pesa y qué merece
es trabajo sólo de uno.
Nadie va a poder ayudarme.
Y ya conozco ese lugar con sus frías noches
y sus árboles sin frutos.
Si vuelvo
sé que será para quedarme,
vivir frente a ti, en tu mismo patio.
Aun se puede amar aquel derroche
bajo la amnesia intemporal que oculto en mi frente.
Días y días que he envuelto en palabras
y que lo esconden todo tras sus frases.
Amarte un poco menos es posible,
lo he aprendido de la ignorancia,
de no querer saber donde me llevan
estas ganas de mujer de quince años.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

explorando mi blog favorito encontré este, una maravilla ^^

inma ortiz dijo...

gracias Anónimo.