viernes, 25 de mayo de 2012

Yo lo he visto.
Nacer de una palabra
e ir creciendo en la boca
como un dolor de dentro
que germina en el vientre.
Que busca la luz desde la sangre.
Que irrumpe a borbotones entre la carne
violando con hojas y ramas,
rompiendo el cuerpo como una cáscara.
Y estallando en el universo
desde mí,
afrutando desde mi garganta,
derramándome en su savia
y alzándome hacia el cielo ya en su copa.
Yo lo he visto con mis ojos de árbol
y no soy tuya.

1 comentario:

Sergio DS dijo...

Con pequeños cuidados, sol, agua, nutrientes y sin la mala fortuna de enfrentarse a ningún vendaval, se logra crecer sin la presencia de nada más.