sábado, 16 de junio de 2012


De como mi alma se enfrentó al demonio de los meses
y ganó sin derramar mi sangre,
de como se comió los días infames
sedientos de genocidio y yo ni me enteré.
De como me sedó ante el horror de la derrota
e hizo una armadura de mi gafas de sol.
Cómo lo consiguió
hoy no lo recuerdo.


3 comentarios:

Sonia dijo...

comerse los días infames sin recordar cómo, es un método eficaz para sobrevivir. Tremendo texto!!! Besos Inma

Marian dijo...

Mejor no recordar lo malo, quedarnos con lo bueno. Pero es tan difícil a veces ... Besitos

Sergio DS dijo...

Tengo una capacidad especial para eliminar casi todo lo dañino de mi cerebro.