jueves, 14 de junio de 2012

No sé cuantas cosas he de aprender.
Cosas nuevas e imposibles.
A decir tu nombre mientras subo la escalera,
tragar saliva y desenredar el nudo.
Despejar la equis.
El camino a casa con los ojos cerrados,
guiarme por la costumbre
desacostumbrada ya.
A no llorar por todo y reír por nada,
a ser feliz quizás.
A comerme la poesía de hojas amarillas
y devolvértela en palabras.
A amar a la niña que fui
y no darle la espalda en el espejo.
A cerrar la puerta
y que la llave no me desgarre al darle la vuelta.
A que no me duela tu presencia.
He de aprender a vivir
en este cuerpo
que amas hoy
y decir mi nombre desde tu boca.

4 comentarios:

Marian dijo...

mucho que aprender...muy bonito. :)

Marian dijo...

por fin??

Marian dijo...

dios¡¡ si

inma ortiz dijo...

Si!!!! Por fin!!! Me encanta.