viernes, 13 de julio de 2012

La calma se hizo azul
como un cielo que se enciende en la noche
bajo la pregunta de cómo serás, serías,
fuiste lejos de mis ojos que te tildan.
De mi voluntad que te hace ese tú desconocido
que nunca has encontrado.
Inventado por mí.
Cómo habrás vivido, 
vivirías en la ausencia de la alegría
de mis rutinas,
sin cafetera ni viernes por la noche que celebrar.
Cómo serías durmiendo desolado
sin sábanas que compartir ni pelear,
sin una rodilla clavada en tu costado.
Serías sin risa
una cara dividiva en dos, 
una boca cerrada de palabra,
unas manos como puños 
enterrados en la tierra.
Cómo será por fin verte desde otros ojos,
amarte desde otro cuerpo.
Quién serías en otros brazos
con otra voz pronunciando tu nombre.
Verte desde la realidad que me vuelve
paranoia o sueño o delito.
Cómo.
Y cómo sería, habría sido, seré yo
sin tu condena.