domingo, 19 de agosto de 2012


foto de Mariana Copello


Te toco con mi mano rebelde,
se acerca silenciosa y cauta
para que no vea como descansa en tu pecho
y se hunde en tu ombligo.
Como recorre acostumbrada
los caminos que te forman
y como,
en una traición severa,
renuncia a mi cuerpo 
para ser sólo
un apéndice del tuyo.

2 comentarios:

Sergio DS dijo...

¿Cómo se puede tener una mano rebelde?, yo lo soy todo yo.

Sonia dijo...

La rebeldía del cuerpo, es tensión entre el deseo y la voluntad[que siempre se traiciona]