miércoles, 12 de septiembre de 2012



Ella huye
de sí y de mí.
Con el pelo enredado
entre los deseos
y el otoño atrapado
en su mirada, 
en su cuerpo de manzana
en el suelo.
Huye de ti y de mí.

1 comentario:

Sabagg dijo...

Muy buenas. Perdona la inconstancia de estos últimos meses en mi blog y en leer otros como el tuyo. Por suerte creo que volveré a ambos más a menudo y tendré espacio para disfrutar de poemas como este, que me pareció sublime. Lo he leído unas cuantas veces, paladeándolo como un sabor refinado que esconde tanto... Te mando un beso y lo leo una vez más, fina tú, siempre, fresca, viva.