lunes, 8 de octubre de 2012


Bueno
que la tarde caiga tostada
encima de la mesa del jardín
y que la humedad no deje secar
las gotas de rocío de esta mañana
no deceleran
esta vagancia de irme de tus brazos
y aunque todo el día haya oscilado
de un luego a otro
no hace que me entre la prisa
de abandonarte
de dejar de abrazarme a la almohada
con mi nariz rozando tu pelo.
Se puede el mundo volver hacia nosotros
que no querré salir de estas cuatro esquinitas
porque la vida me ha dejado sola
con el trocito de sábana que te negocio
y me basta con eso para ganar mis batallas.

3 comentarios:

Sonia dijo...

Tu poema es un cuadro nostálgico. Abrazos amiga

Sergio DS dijo...

Me ha gustado mucho la expresión "de un luego a otro". Bonito.

p.d. con esas piernas ya hay mucho andado.

Marian dijo...

Muy, muy pero que muy bonito