viernes, 28 de diciembre de 2012

 
Hoy es viernes
y me toca buscar unos tacones
que sólo me pondré un día
y que no encontraré.
Un viernes que me hace 
el torniquete de la semana
me levanta la falda por encima de las rodillas
y me baja las bragas a bocados.
Y yo cierro los ojos
y escucho
como tu boca suca
como si bebiera de la mía,
absorbe,
quiere absorber
el último aliento que me queda
e intentas con los dientes
estallar la ciruela de mis labios.
Comerme y no volver a verme nunca más.
En este viernes yo recuerdo cómo
paseaba mis tacones a tu alrededor
cerrando el círculo
y una cama se abría como un estómago
intentando digerirnos.
Viernes de promesa,
felicidad,
viernes. 
Porque es verdad que tú ya no eres tú
y que yo ya tampoco lo soy
mañana será otro día. 
Foto: Marián.

lunes, 10 de diciembre de 2012

epicentro

Duele que el mundo 
te rompa las caderas.
Verdad a una como el alumbramiento
del hombre.
Lo que vino después fue
mucho más difícil.