viernes, 28 de diciembre de 2012

 
Hoy es viernes
y me toca buscar unos tacones
que sólo me pondré un día
y que no encontraré.
Un viernes que me hace 
el torniquete de la semana
me levanta la falda por encima de las rodillas
y me baja las bragas a bocados.
Y yo cierro los ojos
y escucho
como tu boca suca
como si bebiera de la mía,
absorbe,
quiere absorber
el último aliento que me queda
e intentas con los dientes
estallar la ciruela de mis labios.
Comerme y no volver a verme nunca más.
En este viernes yo recuerdo cómo
paseaba mis tacones a tu alrededor
cerrando el círculo
y una cama se abría como un estómago
intentando digerirnos.
Viernes de promesa,
felicidad,
viernes. 
Porque es verdad que tú ya no eres tú
y que yo ya tampoco lo soy
mañana será otro día. 
Foto: Marián.

6 comentarios:

Sergio DS dijo...

Llego al final del sábado pero en cualquier caso me ha encantado, pese a ser otro día.

¡Feliz 2013!

Princesa Solitaria dijo...

hey yo tambien tuve viernes inolvidables con esos tacones mmmm feliz año todo lo mejor para ti sabes te leo mucho

Sonia dijo...

Los días hambrientos. Hermoso poema. Un beso linda

hombrepez dijo...

Si no eres, si no es...

Bonito final, como un baile lento.

Nerea dijo...

Camas que nos digieren en viernes, sábados y domingos.

Abrazos.

Roberto dijo...


poesía para los estómagos inquietos...

hermoso