miércoles, 27 de febrero de 2013

Todas las ciudades que me negaste
se resisten al pálpito entre sístole y diástole,
arritmia del tiempo que nos trasladó
a otras habitaciones
cuando entre sus avenidas
circulábamos insomnes sin reflejos de escaparate.
Todas las ciudades que fui cada día
se arremolinan en mis pies
como hojas secas de otoño,
atardeceres.
Desciendo y apago
todo lo que brilló a nuestro paso.
En aceras, cuadrícula a cuadrícula,
juego a saltar las rayas
sin pisar ningún nombre de calle,
aún no puedo desaparecer
con toda
la ciudad
que fuimos.
Espectros de fuentes, plazas y terrazas
y yo fumando tu presencia
incluido el homicidio en la calada.

sábado, 2 de febrero de 2013

No me importa qué piensen de mí
tus miembros y mi conciencia,
no me importa el tiempo que me lleve
construir el caos que nos destruya
porque será ya, por fin, lo que yo quiero
y me vaciará de gris la certeza del anónimo.
Saber que "adiós" es una salida de emergencia, 
una verdad que llenará de azul el mundo. 

Foto de María Gorrea