sábado, 8 de junio de 2013

A ti te quiero en el defecto,
en la arruga encomiable del paso de mi tiempo,
en el accidente geográfico de esta constante.
Desde el parpadeo imposible de mis ojos de pez.
Como arrastrar la maleta por el aeropuerto
y tragar en un instante el miedo a volar.
Siempre cogiendo carrerilla.
A ti te quiero, hoy, en el pasado
dividiendo y multiplicando un conjunto vacío.

6 comentarios:

la quiltra dijo...

es un halago que a una persona la quieran de esa manera, el amor en las cosas suaves, en la vida misma!!!

Sergio DS dijo...

Eso es querer.

Jo dijo...

en las buenas o las peores...

no se muy bien pero uno es ciego cuando quiere

:)

hombrepez dijo...

Multiplicar conjuntos vacíos, a veces, da resultado infinito.

Muy bueno.

Sarco Lange dijo...

El amor....terrible pantalla de múltiplos de tres...el amor, mendigo hambriento en la calle de nuestro placer.

Sonia Martínez dijo...

difícil tarea amar con esas complejas operaciones...por suerte los conjuntos vacíos son llenos de posibilidades. Beso Inma