viernes, 28 de junio de 2013

He de perdonártelo todo
aunque nunca supieras el peso de la puerta
al cerrarse.
Cómo se apagan a la par los ojos,
se desploma el cuerpo sobre el mundo
y se abandona a la nada 
de un sujeto elíptico.
He de perdonarte subir de escaleras
y cancelas cerradas,
conversaciones de niños que se alejan
y gatos tristes.
Te perdonaré una cena en solitario,
cómo se multiplican las personas
cuando me son desconocidas
y la compasión por la amistad
y la cicatriz por el hambre.

6 comentarios:

Sergio DS dijo...

Y a mí que en esa situación las personas se dividen hasta el punto de desaparecer...

VivianS dijo...

Hermosa poesía, me gusta ese final que le has dado, y especialmente el verso de cómo se multiplican las personas cuando te son desconocidas.
Un saludo
Ah, y me gusta el nombre de tu blog. (Aunque parezca tonto decirlo)

Jo dijo...

me siento con este escrito... con esperanza pero triste

Jo dijo...

http://escribidoresyliteraturos.blogspot.mx/2013/07/rumieta-y-juleo.html

te perdono todo... pero màs si vas jajaja


:)

un abrazo

Sarco Lange dijo...

"He de perdonártelo todo
aunque nunca supieras el peso de la puerta
al cerrarse"....

Así se inician los poemas...

Un beso.

Marian dijo...

precioso¡