viernes, 4 de abril de 2014


Habrá pasado la brisa alegre
enmarañada en la melena de los 20 años,
tal vez la palabra
con el cuerpo de un gajo, se deshaga en otra boca,
alimentando otra idea.
No importa que ya no sea,
que desaparezca en el mundo
como me dejo caer la sábana por encima
de noche en el verano.
Porque siempre pasa y todo queda
en el poeta, entre los dientes,
en la rabia de seguir.

2 comentarios:

Marian dijo...

Qué buena eres, mare¡¡

Espérame en Siberia dijo...

El poeta, ese transparente vagabundo.

Un fuerte abrazo desde Siberia para ti :)