viernes, 27 de noviembre de 2015

CUESTIÓN DE PERSPECTIVAS

"Yo, por mi parte,

 te diré que te entiendo, 
 y lo respeto.

 Dejaré mi verdad a los poemas."            Elvira Sastre.



Desde la perspectiva del silencio la ciudad parece otra, su luz se ha vuelto cítrica y triste, como todo. Apuesto a que existen fiestas de fin de curso y veranos insolentes al otro lado. En el lado oculto de esta perspectiva. Ese lado que nunca consigo verle a esta. La otra. La que no negocia. Optar por la perspectiva del silencio no ha sido fácil, desde aquí es imposible articular palabra -tampoco adiós-. No puedo decir que duele o cómo duele, aunque si pudiera decirlo cambiaría poco en el fondo. Dolería desde otra perspectiva. Desde aquí las verdades no se pronuncian, no se oirán nunca, nunca se sabrán, aunque siempre serán verdades como templos, enormes. Serán verdades silenciosas. Tampoco se dicen besos, ni buenas noches. No se dicen ni miradas. Desde la perspectiva del silencio me estoy yendo, tan callada que nadie se volverá para verlo. Y es que ni siquiera puedo decir que yo, por mi parte, te entiendo y lo respeto. 
Y que dejaré mi verdad a los poemas.

sábado, 10 de octubre de 2015

los voy a guardar así sin juntarlos,
cada cual único, particular, finito.
Nunca más formarán un todo
será cada uno una imagen
una fecha
un yo distinto
un beso casi en la boca
casi en la mejilla.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Un día morirás en mí
se ceñirá un abrazo a mi cintura como una sentencia
y cerraremos las puertas y ventanas de la casa.
Por fin me creerás y me creeré
aunque vuelvas a sonreir desde tus pupilas
sabremos que habrás muerto
porque, aun no perdiendo la memoria,
aunque parezca una locura,
no te reconoceré,
serás real como tu muerte.
Podré entonces llorar tu pérdida
desde la victoria de la certeza
ya sin lucha  
con la calma de la resignación
saldremos a la calle y la caminaremos.
No lo sabrás pero yo también estaré muerta.
 

jueves, 4 de junio de 2015

No se aferrará a nada.
Los muertos erosionarán sus bolsillos
como granos de arena
y repitiéndose cada mañana
qué no es la vida
abrazará una existencia estéril y narcisista.
Sin aferrarse a nada
multiplicará conjuntos vacíos, conjugará verbos
y tomará café en la barra
donde los que no se saben vencidos
aún creen que ganarán.
Todo lo que quiso ser amor

fue inútil.
No se aferrará a nada
tampoco a mí.

martes, 26 de mayo de 2015

Me pidió perdón porque había cambiado,
dijo -lo siento-. 
Eso sí, lo dijo.
Sonó como yo encerrada en un frasco hermético
en aquel abrazo encubridor que oprimía el contento,
ya no era una cárcel
ni un consuelo como antes
solo era una redención
y no la mía.
Yo, en verdad, no tenía nada que redimir
solo algunos sueños que desrealizar.

jueves, 14 de mayo de 2015

Este olor a azahar
no me recuerda a nada
viene sin colorear, desnudo,
no dice palabras
ni tiene forma redonda
ni es un renglón
ni un puñal
ni unos labios.
Es un olor puerta
nuevo y sosegado
como un abrazo desconocido
hermético
y me traslada, sola,
a otro sitio
sin corona.

sábado, 9 de mayo de 2015

No volveré, lo sé, en mi locura
a la línea de salida
no hay regreso 
caigo en espiral
desde tus palabras 
hasta mi miseria
monstruo
obsceno
que no es capaz de dejar mi paz intacta
sin violarla en cada huida

sábado, 21 de marzo de 2015

Irse no es cuestión de tiempo, ni de palabras,
ni siquiera de maletas.
Es cuestión de apagarse lentamente
de dejar de brillar
de caducar
de darse la vuelta
de despellejarse.
es cuestión de comerse todos los adioses
hasta no tener qué llevarse a la boca
de no creer en nada
de no ver el cielo y sus designios
es cuestión de no dormir por no soñar.
Irse es cuestión de olvidarte
hoy y ayer
de perder la confianza
morir un poco cada poco
de escribir en vez de hablar
de no volver a hablar 
de no poder hablar
de no querer hablar.
Irse no es cuestión de tiempo
ni siquiera de distancia
es cuestión de silencio
tras silencio
alrededor de silencio
encima de silencio.

sábado, 21 de febrero de 2015

Ella no quiere irse -me dice-
mientras mira sus manos entrelazadas
sus uñas mordidas
saltando de pensamiento en pensamiento
guardando el equilibrio entre palabra y palabra
no quiere irse, no
entre los cristales de sus lágrimas
las que aún no han escapado
las que brisan el lagrimal y escuecen
ella quiere quedarse -me dice-
ella se queda
entonces me mira
guarda en su mirada una verdad afilada
como un beso de despedida
que no se da

viernes, 30 de enero de 2015


Pero las dejo sin abandonarlas del todo
porque lo que somos viene
de mil cosas que un día fuimos.
De una canción que un día bailamos.
De una esquina que un día doblamos
y guardamos como una sábana.
Yo soy ella, no puedo dejarla.

jueves, 22 de enero de 2015



Todo desaparece en el flashback
de los objetos observados a velocidad.
Quiénes fuimos, dónde estuvimos,
cómo nos miramos.
Todo desaparece
debajo de capas y capas de barniz incoloro,
perpetuo sobre perpetuo,
cubriendo y cubriendo de lo que se carece.