sábado, 1 de julio de 2017

" Apartas lo que eliges apartar y retienes lo que eliges retener".

Respiro de dos en dos, primero un poco de oxígeno y luego el poco de mí que se va destilando por mis párpados. Se hace complicado respirar en estos días desde que he tenido que vivir como un supuesto, esperando llegar a una certeza. El camino puede ser largo (no sé). Una metamorfosis obligatoria donde la forma no se imagina y en la meta no te espera nadie.
No lo estés, triste.
No mando de tu tristeza, ni siquiera de la mía. Puede que no sea incansable esto de la tristeza en las personas y todos abandonen la sala sin aplausos. Pero los tristes son capaces de ser más de una persona. Por eso no lo estés, triste. Puede ser agotador, un supuesto, hacia una certeza.
En la forma, un pronombre personal.
En el fondo, una meta.


A nadie engaño, estoy viva.

1 comentario:

Sonia Martínez dijo...

Qué buena frase la del final. A diferencia de la tristeza, los engaños son siempre individuales. Abrazos!